
¿Se puede lacar un mueble antiguo sin dañarlo? Mitos y verdades que casi nadie explica
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26 December, 2025Cuando un mueble se estropea, se queda “pasado de moda” o ya no encaja con un nuevo espacio, la pregunta aparece casi siempre: ¿Lacar un mueble o comprar uno nuevo?
La respuesta no es universal. Depende del mueble, del uso que tenga y, sobre todo, de cómo se haga el trabajo. En Acabados Caballero lo vemos a diario en el taller, y por eso queremos explicarlo con claridad y sin mitos.
Cuando comprar un mueble nuevo parece la opción fácil
Comprar un mueble nuevo suele atraer por tres motivos:
Es rápido.
El precio inicial parece más bajo.
Visualmente “estrenas”.
Pero hay algo que casi nunca se tiene en cuenta:
la calidad real del mueble nuevo.
Muchos muebles actuales están fabricados con:
tableros ligeros,
chapas finas,
acabados superficiales pensados para durar pocos años.
Eso no es malo en sí, pero no es comparable a un mueble bien construido que ya tienes en casa y que, con el tratamiento adecuado, puede durar décadas más.
LACAR NO ES PINTAR (y aquí está la diferencia clave)
Aquí es donde entra el matiz más importante.
Lacar un mueble no consiste solo en cambiarle el color.
Un lacado profesional implica: preparación técnica de la superficie, corrección de imperfecciones, sellado e imprimación adecuados, aplicación controlada del acabado, secados y curados correctos y revisión final del resultado.
Cuando ese proceso se hace bien, el mueble gana resistencia, mejora su tacto, se protege frente al uso diario y visualmente se transforma por completo.
Por eso, muchos muebles “no soportan” un mal lacado, no porque no merezcan la pena, sino porque no se ha respetado el proceso.
¿Cuándo SÍ merece la pena lacar un mueble?
En nuestra experiencia, lacar es una gran decisión cuando:
El mueble tiene buena estructura (madera maciza, buen ensamblaje).
Es un mueble que ya conoces y usas a diario.
Tiene valor estético, funcional o emocional.
Quieres adaptarlo a un nuevo espacio sin perder calidad.
Buscas un acabado duradero, no algo provisional.
En estos casos, el lacado no es un gasto, sino una inversión en durabilidad y coherencia estética.
¿Y cuándo no merece la pena?
También somos claros cuando no compensa:
Muebles muy básicos, sin estabilidad ni buena base.
Piezas que no soportan bien una preparación técnica.
Casos donde el uso va a ser muy exigente y el material no acompaña.
Un profesional no solo laca: asesora antes de empezar.
Y eso también forma parte del valor del trabajo.
El factor que casi nadie tiene en cuenta: el resultado a medio plazo
Un mueble nuevo puede verse bien el primer año. Un mueble bien lacado se mantiene.
La diferencia se nota en: cómo envejece el acabado, cómo responde al uso diario y en cómo se integra con el resto del espacio con el paso del tiempo.
Por eso muchos clientes llegan a nuestro taller con la misma frase: “Si lo hubiera hecho bien desde el principio…”
Entonces, ¿qué es mejor lacar un mueble o comprar uno nuevo?
No es una cuestión de nuevo vs antiguo, sino de:
calidad del mueble + calidad del acabado + uso real.
Cuando esas tres cosas encajan, el lacado profesional no solo merece la pena: supera con creces a comprar de nuevo.
Nuestro enfoque en Acabados Caballero
En nuestro taller no tratamos muebles “en serie”.
Cada pieza se estudia, se prepara y se trabaja como lo que es: única.
Porque no se trata solo de cambiar un color, sino de proteger, revalorizar y alargar la vida útil de un mueble que forma parte de tu espacio.
Si estás valorando lacar un mueble y quieres saber si realmente merece la pena en tu caso, lo mejor es verlo con un profesional.
Descubre cómo trabajamos en Acabados Caballero y solicita tu valoración personalizada en nuestra web:
www.acabadoscaballero.com




